Lee, te lo ruego. Por Diego Golombek
Una serie de experimentos muy recientes sugieren que la lectura mejora nuestra capacidad para la empatía, o sea, el poder relacionarnos afectivamente con otros.
| Foto: LA NACION / Martín Lucesole |
Hace muchos años, en la biblioteca de mis padres había una enciclopedia llamada Lo sé todo, cuyo lema principal era lege, quaeso. Más allá de la traducción familiar de ¡leé, queso!, el latín nos indica que quiere decirlee, te lo ruego, seguramente apuntando a las conocidas virtudes de la lectura. Como siempre, la ciencia tiene algo más que apuntar, y recientemente han agregado más funciones a esta maravillosa tarea lectora.





